Aunque
somos una única familia, una única comunidad, en
nuestro interior existen los "Grupos de Reflexión",
pequeñas comunidades formadas por comunos de edad parecida,
y que se reúnen periódicamente para orar, compartir
la Palabra, y reflexionar sobre sus vidas y su compromiso. Algunos
llevamos muchos años juntos; otros, los más jóvenes,
apenas empiezan este camino de construir grupo y comunidad.